Nadie nos enseña cómo funciona la facturación de la electricidad pero tú puedes ayudar a tus clientes a leer tus recibos de luz de la CFE y que se den cuenta de que es mucho más fácil de lo que creen.
En este artículo te explicamos cómo analizar tu propio recibo de luz para, posteriormente, compartir esta información con prospectos y clientes que tengan duda sobre su recibo de luz.
Todos los recibos de luz de CFE cuentan con:
En donde se incluyen el nombre completo del titular del contrato, domicilio, número de servicio, registro móvil de usuario, Tarifa aplicada y Código del medidor eléctrico.
Incluye el importe total que debes pagar, el periodo facturado y que es usualmente bimestral, el día límite de pago y la fecha en la que se suspenderá el servicio si no es cubierto el importe.
Contempla la lectura actual del medidor y la lectura anterior; la diferencia entre una y otra es la que establece el consumo por el que debemos pagar en esta factura.
Indica cuánto cuesta generar y llevar a nuestros hogares la energía que consumimos y la aportación que realiza el Gobierno para apoyar a los usuarios con el pago.
Cantidad que el usuario debe abonar en esta factura, con la suma del subtotal y el IVA. También se refleja el importe del adeudo anterior y el pago realizado.
Utilizado para pagar en ventanilla o por CFEMático.
Gráfico de barras y cuadro numérico en el que se puede observar el consumo histórico realizado. Te permite detectar picos de consumo.
Esta es la estructura básica e información que encontrarás en cualquier recibo de luz. Toda es información valiosa para analizar el consumo y poder conocer sobre los hábitos de consumo de tu cliente y crear una cotización solar personalizada.
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